Cuando monté W con mis socios, las tres preguntas con las que hoy abro cualquier proceso de talento me las contesté yo, en una conversación conmigo mismo, sin nadie enfrente.
Empresa: qué problema resolvemos y para quién
Líder: cómo lidero, qué es innegociable
Persona: qué quiere construir en los próximos 3 años
Normalmente esas tres respuestas las dan tres partes distintas. La empresa ya está montada y trae la suya, el líder llega con la suya, y la persona que entra trae la tercera. Ponerlas de acuerdo es trabajo, y de ahí sale la primera herramienta del método.
El día que arrancas no tienes ese problema. Yo decidía qué problema iba a resolver la empresa, cómo iba a liderar y qué quería construir en los años siguientes, todo a la vez, y las tres cosas partían del mismo punto porque las estaba pensando la misma cabeza.
Eso lo tiene cualquiera que arranca algo, y dura poco. En cuanto entra la segunda persona las tres respuestas se separan, y desde ahí la coincidencia deja de venir sola y hay que diseñarla. Hoy las tres P de W ya no son las mías: somos más gente y cada una llega con las suyas. Todo lo que he hecho después ha sido intentar reproducir a mano aquella coincidencia que la primera vez me salió gratis.
Eso es el Mapa de las 3 P, la primera de las cinco herramientas.