Más madera hasta descarrilar: lo que nunca te contaron del crecimiento
ESTRATEGIA

Más madera hasta descarrilar: lo que nunca te contaron del crecimiento

15 de septiembre de 2025 ·💙 52 ·💬 16 · Ver en LinkedIn ↗

Entre Líneas de Liderazgo: Selecciones de un Headhunter (55)

De pequeño, recuerdo sentarme frente la tele y quedarme hipnotizado con las películas de los Hermanos Marx. Aquellas escenas absurdas, las frases imposibles, el desorden convertido en comedia… forman parte de mi base. En aquella España, no veíamos las películas subtituladas ni hablábamos de "anglicismos": eran Una noche en la ópera, Sopa de ganso, El Oeste… clásicos que nos enseñaban, sin darnos cuenta, a mirar el mundo de otra manera.

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Hoy, al frente de una empresa, me doy cuenta de que mucho de lo que aprendimos riendo se puede aplicar al liderazgo, a la cultura de equipo y a cómo cultivar talento en tiempos de abundancia relativa… o de escasez. Porque los Marx no solo hacían reír: enseñaban a agudizar el ingenio cuando los recursos eran pocos y a encontrar alegría en medio del caos, recordándonos que lo que hoy llamamos un mundo VUCA ya estaba presente hace 90 años.

La parte contratante: claridad radical, sin perder la confianza

La célebre escena del contrato en Una noche en la ópera es un tratado de simplicidad. Groucho y Chico arrancan cláusulas sin sentido hasta dejar el documento en nada. Todos hemos sentido esa locura: contratos, anexos y normas que, en lugar de facilitar, bloquean.

En sectores como el de la selección de directivos, donde el componente comercial es importante, existen reglas necesarias para asegurar orden, precios y respeto entre compañeros. Pero cuando ese marco se convierte en un laberinto de excepciones y "cláusulas de la parte contratante de la primera parte", el efecto es el contrario: más fricción, menos velocidad.

Aquí es donde entra lo que Stephen Covey llamó la velocidad de la confianza. Una organización no necesita 400 páginas de normas si tiene fundamentos claros y una línea editorial compartida. Con confianza y cultura, los contratos se reducen y las dinámicas se vuelven más ágiles. Porque al final, las reglas son un soporte, pero la relación es lo que sostiene el negocio: si alguien no quiere colaborar, por muchas cláusulas que firmes, el acuerdo no funciona.

Lección para la empresa:

Merece la pena ver la escena :) es brutal....

El camarote: el coste oculto de la complejidad

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La secuencia del camarote abarrotado, también en Una noche en la ópera, es un espejo perfecto de la sobrecarga en las organizaciones. Cada persona que entra parece no molestar… hasta que todos juntos hacen imposible moverse.

Ese es el efecto de reuniones con demasiados invitados, proyectos con demasiadas manos o decisiones que requieren veinte aprobaciones.

Lección para la empresa:

El espejo deSopa de ganso: coordinación y confianza

La famosa escena del espejo es un ensayo de liderazgo sin palabras. Harpo imita cada gesto de Groucho, y lo que podría ser caos se convierte en una danza precisa. Esa es la magia de la alineación: señales mínimas, confianza máxima.

Lección para la empresa:

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"¡Más madera!": crecer sin quemar el tren

En El Oeste, la locomotora avanza solo porque los protagonistas la alimentan con los tablones del propio tren. La escena es tan divertida como trágica: para ganar velocidad, destruyen lo que les sostiene.

En la empresa ocurre cuando, para crecer, quemamos cultura, caja o personas. Corremos, pero cada metro nos deja con menos tren.

Lección para la empresa:

Ensayar antes de filmar: iterar con el público

Los Hermanos Marx, bajo la batuta de Irving Thalberg en la MGM, ensayaban sus escenas en teatros de gira antes de rodarlas. Probaban qué funcionaba, pulían tiempos y ajustaban hasta que cada gag era perfecto.

Eso es lo que hoy llamamos probar con usuarios. El aprendizaje no está en el despacho, sino en el contacto directo con quien recibe tu trabajo.

Lección para la empresa:

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Epílogo

Los Hermanos Marx vivieron y filmaron en tiempos de crisis. Convirtieron el desorden en risa, la escasez en ingenio y la crítica en espectáculo. Esa es, en el fondo, nuestra tarea como líderes: dar ritmo al caos, convertir lo absurdo en aprendizaje y asegurar que la comedia no se convierta en tragedia.

En la Cultura W decimos que no se trata de retener talento, sino de cultivarlo. Los Marx lo sabían: no se trata de alargar escenas, sino de que cada segundo tenga sentido.

Pregunta para ti: ¿Qué escena Marx estás viviendo en tu empresa hoy? ¿El contrato eterno, el camarote abarrotado, el espejo, la madera que se quema o el ensayo general?