Cuando el crecimiento se aprende tragando saliva y apretando los dientes
Entre Líneas de Liderazgo: Selecciones de un Headhunter (50)
Hoy voy a hablar de mí y de algunas "tripas" de los "Headhunters". Porque creo que liderar también es mostrarse. Porque uno no llega a liderar desde una fórmula perfecta, sino desde un camino lleno de dudas, tropiezos, aprendizajes y esfuerzo. Y porque muchas veces olvidamos que detrás de cualquier historia de éxito hay un pasado con nudos en el estómago, llamadas que no se querían hacer, y momentos en los que uno hubiera preferido quedarse en casa.
Hace casi 20 años, tenía 25 y estaba arrancando en el mundo del headhunting. Era joven (bueno creo que sigo siendolo 😊), con ganas, y sin apenas red de contactos. Lo que sí tenía era una cosa marcada en rojo cada semana: el martes comercial.
¿En qué consistía? En dedicar todo el día a hacer llamadas en frío a potenciales clientes. Sin parar. Llamar, insistir, buscar la manera de sacar cinco visitas comerciales en una jornada. Nada de emails, nada de LinkedIn (no existía aún para eso). Solo teléfono. Teléfono y presión. Lo hacíamos en un open space, todos a la vista, con una pizarra donde apuntabas tus visitas cerradas. Si no había nada que apuntar… se notaba.
A mí, personalmente, me generaba un nudo en el estómago. Había martes en los que llegaba con auténtica ansiedad, hasta el punto de que el día anterior ya sentía una presión tan intensa que incluso hubo semanas en las que estuve a punto de vomitar solo de pensar en lo que me esperaba al día siguiente.
No por falta de compromiso, sino porque el sistema era tan intensivo, tan de micro corto, que me superaba. Y aun así, aprendí.
No fue una experiencia negativa. Fue una experiencia exigente. Me enseñó a manejar el rechazo, a tener constancia, a insistir incluso cuando no ves resultados inmediatos. Y sobre todo, me enseñó algo que sigo valorando mucho hoy: la cultura del esfuerzo.
Porque crecer, de verdad, no es gratis. Hay que intentarlo. Y fallar. Y volver a intentarlo. Y otra vez. Y eso, si además lo haces con exposición pública —como aquella pizarra delante de todos— y bajo presión, es más duro… pero también más formativo.
En un momento en el que a veces se busca el resultado sin el camino, el aplauso sin el ensayo, yo valoro muchísimo a quienes siguen apostando por el esfuerzo sostenido, por el trabajo bien hecho, por la mejora continua. Puede no ser inmediato. Puede doler. Pero deja huella. Y construye carácter.
Hoy, dos décadas después, el mundo ha cambiado. Las llamadas frías siguen teniendo sentido, pero el enfoque puede (y debe) evolucionar. Ahora trabajamos también desde el contenido, desde la reputación, desde las relaciones previas, desde LinkedIn o desde un mensaje de valor antes que una petición directa.
¿Sigo creyendo en la prospección directa? Claro que sí. Pero no necesariamente bajo el modelo de "todo en un martes o revientas". Ahora creo más en hacerlo con estrategia, con tiempo, sin quemar al talento joven, y sobre todo sin poner en juego la confianza en uno mismo por una pizarra vacía.
Quería compartir esta historia porque liderar también es haber pasado por ahí. Por fases duras. Por métodos exigentes. Por momentos que te retan de verdad. Y porque cuando alguien me dice que está bloqueado, que siente presión, que no se atreve… me acuerdo de aquel martes. Y me da perspectiva.
A veces crecer duele. Pero también enseña. Y ese aprendizaje —si lo sabes digerir— puede ser el inicio de tu liderazgo.
🎥 Y para cerrar, te dejo esta charla de Gary Vaynerchuk (si ya sabéis que tengo debilidad)
"Learn to Get Comfortable with Being Uncomfortable"
En este vídeo, Gary Vee lanza una de esas verdades que cuesta escuchar, pero que vale oro:
"Si quieres crecer, tienes que abrazar la incomodidad. La gente quiere resultados sin incomodidad. Pero lo que cambia tu vida es justo lo que te incomoda."
Gary habla con su energía habitual sobre cómo el crecimiento solo ocurre cuando te metes en terrenos difíciles, donde no tienes el control, donde no sabes si vas a salir bien parado… pero sales más fuerte. Es el mismo mensaje que he querido compartir desde mi historia: el esfuerzo, aunque incómodo, te forma. El malestar, si lo aceptas, te transforma.
PD: SI había veces que para animar el martes comercial nos disfrazábamos 😉…..
¿Tú también has tenido un "martes comercial" en tu carrera? Cuéntamelo. Me interesa.
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- https://www.linkedin.com/pulse/la-ola-del-%C3%A9xito-de-cero-uno-manuel-soriano-hpggf/?trackingId=5okWmTSJQkyDbxYQ1hhxSQ%3D%3D (De Cero a uno)
- https://www.linkedin.com/pulse/el-punto-de-inflexi%C3%B3n-descubre-c%C3%B3mo-peque%C3%B1os-cambios-generan-soriano-vhwzf/?trackingId=FqCaotaZRpGh6S84JU6WfQ%3D%3D (Punto de Inflexión)
- https://www.linkedin.com/pulse/entre-l%C3%ADneas-de-liderazgo-selecciones-un-headhunter-1-manuel-soriano-92e5f/?trackingId=NGHUuPqkRPqv0mFSaQF8aA%3D%3D Libro de Gary Vee que no te puedes perder.
