Entre Líneas de Liderazgo: Selecciones de un Headhunter (34)
Esta vez vamos a empezar de una manera diferente. Hoy quiero celebrar con todos vosotros los dos años que llevamos remando juntos en esta emocionante aventura llamada W Executive. Aunque para muchos, W Executive apenas vio la luz en marzo de 2023, la realidad es que este proyecto empezó mucho antes, cuando solo existía como una idea en mi cabeza.
Al principio, era solo eso: un "loco solitario" con una buena idea. Pero todo cambió el día que encontré a mi primer seguidor, mi primer "creyente": José Antonio Ortega . Él fue el primero en ver lo que yo veía, en entender la visión de crear una firma de headhunting que no solo buscara talento, sino que lo cultivara, lo desarrollara y lo conectara con empresas dispuestas a crecer y cambiar.
La charla TED sobre el "Dancing Guy" habla precisamente de esto: cómo el primer seguidor es el que transforma a un loco en un líder, en alguien que está construyendo un movimiento. José Antonio fue ese primer seguidor para W Executive. Y esto me lleva a reflexionar sobre tres puntos clave que he aprendido en estos dos años:
1. Una idea no tiene fuerza sin el primer seguidor
Tener una buena idea es solo el comienzo. Al principio, esa idea puede parecer algo solitario o incluso loco para los demás. Pero es ese primer seguidor el que legitima la visión, el que dice: "Sí, esto tiene sentido, esto puede cambiar las cosas." En el caso de W Executive, José Antonio fue quien no solo creyó en la idea, sino que la hizo suya. Esto transformó algo abstracto en un proyecto concreto, con dirección y, lo más importante, con más personas dispuestas a sumarse.
2. El primer seguidor es, en realidad, un líder
No es solo que el primer seguidor te apoya, es que también se convierte en un líder por derecho propio. El primer seguidor es crucial porque demuestra a los demás que no se trata de seguir a una sola persona, sino de creer en una visión compartida. En nuestro caso, José Antonio se convirtió en un líder en sí mismo, atrayendo a más personas al movimiento y ayudando a construir lo que hoy es W Executive. Su liderazgo fue fundamental para estructurar la empresa, para definir la Cultura W, nuestra piedra angular. Esta cultura no solo es un conjunto de valores o normas, sino la esencia misma de cómo trabajamos y cómo queremos impactar el mercado: con transparencia, excelencia y la firme creencia de que el talento no se retiene, sino que se cultiva y se impulsa hacia nuevas oportunidades.
3. La cultura como piedra angular del movimiento
Ningún movimiento puede sostenerse sin una cultura sólida que lo guíe. En W Executive España , desde el primer día, la cultura ha sido la piedra angular que ha dado coherencia y sentido a lo que hacemos. La Cultura W no solo ha atraído a más seguidores, sino que también ha sido el motor que nos mantiene en constante evolución. Al enfocarnos en la colaboración, el crecimiento mutuo y en un entorno donde las personas son valoradas por su potencial, hemos construido algo más grande que una simple empresa: hemos creado un espacio donde el talento florece. En nuestra cultura, la clave está en disfrutar del viaje. No se trata solo de alcanzar metas, sino de recorrer el camino junto a buenas personas que buscan la excelencia. Esta idea de que el viaje es tan importante como el destino ha sido el motor que impulsa cada paso que damos. Es lo que hace que trabajar en W Executive España no sea solo un trabajo, sino una experiencia compartida y valiosa.
4. El crecimiento del movimiento depende de sumar más personas con propósito
A medida que más personas se unieron a la causa, W Executive dejó de ser un sueño individual para convertirse en un movimiento colectivo. Y es aquí donde se marca la diferencia: un movimiento no crece solo por el líder original, sino por las personas que, como José Antonio, creen profundamente en el propósito y lo transmiten. Cada nueva persona que se suma no es solo alguien más, sino alguien que contribuye con su visión y energía a seguir expandiendo la idea. Esto es lo que nos ha llevado a pasar de un pequeño grupo de soñadores a un equipo de 60 profesionales comprometidos. Y, lo más emocionante, tenemos la ambición de ser 100 personas para 2025, todos unidos por un propósito común.
En estos dos años, hemos pasado de ser un puñado de personas con una misión, a un equipo consolidado que ya está marcando una diferencia en el mercado. No vamos a parar aquí. Nuestro objetivo es claro: seguir sumando talento, seguir creciendo, y hacerlo con el mismo espíritu de colaboración y propósito que nos ha llevado hasta aquí.
Hoy quiero invitarte, si aún no lo has hecho, a ser parte de esta historia. A seguir creyendo, como lo hizo José Antonio, en que W Executive no es solo una firma de headhunting, sino un movimiento que transforma vidas, donde la Cultura W es el pilar fundamental que nos sostiene y nos impulsa hacia el futuro. En esta cultura, lo más importante es disfrutar del viaje junto a personas que comparten nuestros valores y ambiciones.
¿Te apuntas?
